Color y defensa contra los depredadores[editar]
Los colores amarillo y negro de la oruga y naranja y negro del adulto previenen a la mayoría de los depredadores sobre su contenido tóxico. Esta estrategia evolutiva funciona porque la mayoría de los depredadores asocia colores chillones (especialmente naranja, amarillo y negro), con veneno y otras propiedades desagradables. A este fenómeno se le llama aposematismo o coloración de aviso.
La Monarca contiene glucósidos cardíacos en su cuerpo, tomado de las plantas de algodoncillo que las orugas comen, integran en su epidermis y resultan venenosas para los depredadores. Aunque la mayoría de los depredadores las evitan existen algunas especies que si se las comen. Por ejemplo, las monarcas que pasan el invierno en México son a menudo presas del picogrueso tigrillo que es inmune a la toxina. Otras aves como las calandrias han aprendido a comer sólo los músculos del tórax y el contenido del abdomen debido a que estos contienen menos veneno que el resto del cuerpo.22 Algunos ratones son capaces de soportar grandes dosis de veneno. Con el tiempo, las Monarca adultas que pasan el invierno son menos tóxicas, lo que las hace más vulnerables a los depredadores. En México, alrededor del 14% de las monarcas que hibernan son comidas por aves y ratones.23
Las Monarca comparten una defensa por su apariencia muy similar con la mariposa Virrey (no venenosa), en un claro ejemplo del mimetismo mülleriano, aunque ambas especies pertenecen a subfamilias diferentes.24
En la isla de Oahu en Hawái, las Monarca se introdujeron en 1965 y 1966. Algunas de aves insectívoras comunes de la familia de los pycnonotidae como la Pycnonotus cafer y el bulbul orfeo son las únicas que se aprovechan de los insectos grandes como la Monarca. Se sabe que estas mariposas tienen bajos niveles de toxina a base de glucósidos cardíacos y esas aves pueden ser tolerantes a estas sustancias químicas. Una vez asentada en el archipiélago la Monarca de Hawái adoptó un importante polimorfismo genético en menos de 40 años al adoptar el color blanco para aumentar su tasa de supervivencia, mayor que las Monarca de tonalidades naranjas. Esto se debe a la selección apostática (depredación selectiva que se ejerce preferentemente sobre el genotipo más abundante, en este caso, la mariposa de color naranja, dando como resultado una distribución genotípica más equilibrada en la población) ya que las aves han aprendido que las Monarca de color naranja son comestibles.25
No hay comentarios.:
Publicar un comentario